miércoles, 12 de diciembre de 2007
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A veinte días de terminar su mandato, el alcalde de Bogotá se sometío ayer al último escrutinio público de lo que fue su gestión en cuatro años.

El mandatario asistió al balance final del proyecto 'Bogotá, cómo vamos' -que promueven Casa Editorial EL TIEMPO, Fundación Corona y la Cámara de Comercio de Bogotá'- y ante un auditorio que esta vez incluyó a visitantes de 14 ciudades de América Latina convocados por la Fundación Avina.

El mandatario pasó sobrado en temas que fueron el eje de su gobierno: cobertura en educación (98 por ciento de cumplimiento); Bogotá sin hambre (97 por ciento de cumplimeinto); nuevos cupos en regimen subsidiadio de salud (120 por ciento de cumplimiento); reducción de muertes maternas y muertes infantiles.

En rojo aparecen áreas como el acceso a la atención integral en salud a familias con poca capacidad de pago; en la alfabetización de jóvenes y adultos (no llegó al 50 por ciento) y tampoco se generaron nuevos cupos en la Universidad Distrital.

En materia de seguridad la administración cumplió sus metas de seguir reduciendo el número de homicidios en la ciudad (17,9 por cada 100 mil habitantes), aunque para los expertos del proyecto todavía hay una deuda pendiente frente al tema del hurto callejero, cuyo aumento achaca Garzón, entre otras cosas, a la disparada del robo de celulares (70 por ciento). Tampoco hay estrategias claras para combatir el crimen y la inseguridad que se registran en zonas críticas de Bogotá.

Si bien se le reconoce a la administración un manejo sano, transparente y responsable de las finanzas de la ciudad, que incluso dejará en las arcas del Distrito 1,9 billones de pesos disponibles para el nuevo gobierno, hubo serias críticas a la falta de ejecución de millonarios recursos que para algunos evidencian una falta de capacidad operativa a la hora de ejecutar los proyectos, como ocurrió con el tema de movilidad y malla vial, que presentan un rezago que alcanza los 1,7 billones de pesos, y para otros obedece a una falta de concepción clara sobre lo que se quería hacer urbanísticamente con la ciudad.

En rojo también queda el tema de vivienda, la falta de audacia para atacar el problema de movilidad y un deterioro cada vez más evidente en el tema medio ambiental y de integración regional.

Cuando llegó su turno de rendir cuentas, Garzón, en tono vehemente, resaltó cómo los niveles de inversión en Bogotá llegaron al 74 por ciento frente a los de la Nación, que son del 17 por ciento.

Y remarcó que su apuesta permanente fue demostrar que se podía hacer en Bogotá una política social seria sin populismo y pidió esperar hasta junio del 2008, fecha en que expira su plan de gobierno, para que algunas notas que le aparecieron en rojo terminen en verde.

Tags: Bogota, Colombia, la nacion, alcalde distrital

Publicado por NELAREZ @ 17:40  | Bogotá